La elección de una solución adecuada recayó en el Santino LT. Además, el tamaño de la pantalla se fijó en 5 pulgadas y se equipó con una interfaz táctil capacitiva. La pantalla táctil capacitiva reacciona al tacto, y al modificar el software, fue posible detectar gotas de lluvia, por ejemplo, y excluirlas de la detección táctil. Las altas temperaturas causadas por el calor y la luz solar, entre otras cosas, se compensan en el Santino LT mediante disipadores de calor en ensamblajes críticos y la pantalla está desacoplada térmicamente. En última instancia, el software puede reducir temporalmente la velocidad de cálculo, lo que resulta en menos calor intrínseco.